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Diciembre de 2010 — Hatha Yoga

Actualizado: 26 abr


Sembrando un cuerpo de luz diamantina Sung juk / Vajra deha

El objetivo fundamental del yoga del esfuerzo, o hatha yoga, es el mismo que el de cualquier otra forma auténtica de yoga: trascender la conciencia egoica y lograr la realización del Ser último y supremo. La tecnología psicoespiritual del Hatha Yoga está focalizada en desarrollar el potencial del cuerpo para que pueda soportar la embestida de la realización trascendental.


Tenemos tendencia a pensar que estados extáticos como el samadhi son puramente estados mentales, pero ese no es el caso. Los estados místicos de consciencia pueden tener un efecto profundo en el sistema nervioso y en el resto del cuerpo. Después de todo, la experiencia de unión extática ocurre en un estado encarnado. El hatha yogui, por lo tanto, trabaja para preparar el cuerpo (los textos dicen: para “cocinarlo bien”).


La maestra Sharon Gannon dice al respecto:

“Contrariamente a la creencia popular de la época actual, que define al Hatha Yoga como yoga fácil, éste es cualquier cosa menos fácil. Indudablemente no es para los cobardes ni para los que no tienen fuerza de voluntad. Hatha Yoga es el yoga logrado mediante medios potentes, con kriyas físicos difíciles y acciones purificadoras como prácticas principiantes. En épocas pasadas, fue definido como el sistema de yoga que ata al practicante a una pira, hasta que éste esté bien cocido. Su práctica requiere dominio completo del cuerpo físico y mental, dándole al cuerpo y a la mente la capacidad de resistir estados extáticos prolongados de unión con el infinito.”


La iluminación es un evento de todas las dimensiones de nuestro ser (de todas las capas de la cebolla). Por lo tanto, las disciplinas del Hatha Yoga están diseñadas para ayudar a manifestar la realidad suprema en la finitud del cuerpo humano. El hatha yogui desea construir un cuerpo divino o cuerpo diamantino para sí mismo, el cual le dará la inmortalidad en los reinos manifiestos.

El hatha yogui lo quiere todo: la realización del Ser supremo y un cuerpo transmutado en el cual aparecer en el universo manifiesto en diversas formas y dimensiones.

El obstáculo aquí sería que muchas veces estos practicantes sacrifican su aspiración espiritual superior —iluminarse para el bien de todos los seres— y se conforman con objetivos mágicos que solo satisfacen a la personalidad egoica.


Sharon nos dice al respecto:

“Todos los métodos de esta práctica son medios para obtener la realización del Ser, y así ser liberado de la identificación con el ego y de las limitaciones de avidya (la ignorancia). La intención que subyace a las fuertes prácticas de Hatha Yoga debe ser la iluminación para el bien de todos los seres. Si esta elevada intención no está presente, las prácticas podrían traer poderes sobrenaturales que, en el cuerpo de una persona que no ha desarrollado la humildad y la compasión, pueden resultar en arrogancia, narcisismo y egocentrismo.”

Otro gran peligro del hatha yogui es el egocentrismo físico, al igual que en los fisicoculturistas. En todas las tradiciones espirituales se precisa una fuerte voluntad, pero ésta nunca puede sustituir a la renuncia (vairagya) ni al discernimiento (viveka). Muchas veces los hatha yoguis, al igual que otros practicantes del yoga, terminan con el ego inflado más que trascendido. Por eso muchos estudiosos han caracterizado al hatha yoga como una enseñanza decadente.

El Hatha Yoga genuino debe entenderse como la tecnología psicoespiritual al servicio de la realización de la realidad suprema.


El Hatha Yoga Pradipika (“Luz en el yoga del Sol y la Luna”), un manual del siglo XIV, dice:

“Todos los métodos del Hatha Yoga están orientados a la perfección del Raja Yoga. Una persona que puede ascender al Yoga Real puede engañar a la misma muerte.”

Lo que este verso sugiere es que hatha yoga y raja yoga deben ser vistos como complementarios, y que el deseo de conquistar la muerte sólo se logra con la realización del Ser supremo.

Los descubrimientos hechos por los yoguis cientos de años atrás sobre la anatomía sutil deben ser aún más profundamente apreciados. Especialmente la energía denominada Kundalini Shakti: la fuerza psicoespiritual adormecida en el cuerpo no iluminado. Este concepto es central para el trabajo interior del practicante y para su percepción de dimensiones de existencia que recién ahora están comenzando a ser de interés para la ciencia moderna.


Las prácticas del Hatha Yoga

•          Asana (posturas)

•          Pranayama (control de la respiración)

•          Shat Karma Kriyas (técnicas de purificación)

•          Mudras (sellos energéticos)

•          Bandhas (candados energéticos)

•          Meditación


Traducción de un texto de Georg Feuerstein, con comentarios de Carola Terreni.


 
 

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