Noviembre 2009 — El despertar de la alegría (Parte III)
- kaladanda
- 2 nov 2009
- 3 min de lectura
Actualizado: 25 abr

Confianza en el futuro.
El objetivo de todas las tradiciones espirituales es que seamos completamente felices. Y esto quiere decir la felicidad suprema y eterna, no algo que se termina. El cielo, el paraíso, nirvana, como quieras llamarlo.
El comienzo de la vida espiritual, del despertar de la alegría, es tomar responsabilidad por vos mismo, y dejar de culpar a otros; dejar de creer que cosas externas u otras personas pueden hacerte feliz.
¡Tomá el control de tu felicidad!
Uno de los indicadores de que no estamos contentos es que no queremos estar en el presente. Ponemos nuestra mente en tiempos imaginarios, que creemos que podrían ser mejores.
Este mes: el futuro
¿Existe el futuro?
Sí y no, igual que el pasado. No ha llegado, por lo tanto no existe. Pero nuestra idea presente del futuro existe como parte de nuestra mente del presente. El futuro es una idea en el presente.
Arya Nagarjuna —sobre quien vamos a profundizar más abajo— nos dice que el pasado, presente y futuro son interdependientes, igual que 1, 2, 3. No existen de manera independiente, y cuando cambiás uno, cambian los otros instantáneamente.
El problema de vivir en el futuro
El problema con vivir en el futuro es que, en general, pensamos en todos los problemas que podríamos tener, todas las infinitas posibilidades sobre lo que podría suceder. Alucinando un sueño horroroso.
Tenemos que aprender a tener:
• Fe en el futuro.
• Confianza.
• Control.
¿Cómo vamos a lograr esto?
Viviendo una buena vida en el presente. Porque así vas a crear las causas para un buen futuro.
Siempre cosecharás lo que siembres. Causa y consecuencia. Karma —como quieras llamarlo—.
¿Se puede controlar el futuro?
¡Claro que sí! Ya lo estás controlando. En el presente hay causas que serán efectos en el futuro. Nada sucede por azar.
Si las cosas sucedieran sin motivo, entonces: ¿para qué estudiar, para qué mandar a los chicos al colegio, para qué ahorrar, para qué pagar seguros, etc.? Nada tendría sentido.
Por suerte, causa y efecto existen, y tenemos control del futuro en el presente. Todo lo que hacemos, decimos y pensamos siembra una semilla para el futuro. Si hacés el bien, el bien vendrá; si hacés el mal, el mal vendrá.
La trampa: adaptar nuestra visión según nos convenga
Creemos que somos muy vivos cuando adaptamos nuestra visión del mundo según nos conviene:
• Cuando nos sucede algo que no nos gusta, decimos: “¡Tuve mala suerte!”
• Cuando le sucede algo malo a alguien que no nos cae bien, decimos: “Está cosechando lo que sembró.”
• Cuando nos sucede algo que nos gusta, decimos: “Estoy recibiendo el resultado de mis acciones.”
• Cuando le sucede algo bueno a alguien que nos cae mal, decimos: “¡Tuvo buena suerte!”
Tenemos que ser verdaderamente vivos para ser felices. Necesitamos sabiduría.
¿Qué es la sabiduría?
Es darse cuenta de dónde vienen las cosas —tanto las que te gustan como las que no te gustan—. Primero estudiás cuáles son las consecuencias de tus acciones. Después, cuando estás experimentando algo desagradable, sabés de dónde viene y cómo no recrearlo; y lo mismo cuando estás experimentando lo que te hace feliz: sabés de dónde viene y cómo recrearlo.
La sabiduría no dice: “las cosas suceden azarosamente”.Tampoco dice: “no soy feliz por culpa de alguien”.
Como en toda práctica, primero hacés pruebas, prestás atención y observás cómo cambia tu vida. Entonces aparece la confianza en el método, lo cual te lleva a practicar más; y así tu vida se transforma completamente, como en tus sueños más profundos.
Este mes vamos a hablar sobre las reglas para vivir un buen presente y tener fe, confianza y control en el futuro.
En clase, a lo largo del mes, estudiaremos los versos del maestro Nagarjuna.
Carola Terreni



