Verano 2017 — La práctica diaria de yoguis y yoguinis (Parte I)
- kaladanda
- 2 ene 2017
- 6 min de lectura
Actualizado: 25 abr

Sa tu dirgha kala nairantarya satkara-asevito dridha bhumih.
I.14 Debes cultivar tu práctica durante un tiempo prolongado; debe ser estable y sin brechas, y debe ser realizada correctamente —porque entonces se establece una base firme.
— Yoga Sutras de Patanjali.
Hace aproximadamente 1800 años, el yogui Patanjali impartió esta enseñanza, que tiene validez hasta el día de hoy. Los descubrimientos científicos y los avances tecnológicos de la modernidad no han modificado en absoluto la sabiduría contenida en esas pocas palabras.
La práctica del yogui es indiferente a los cambios climáticos, políticos y sociales. No importa si el yogui cambia de país de residencia, de trabajo, de profesión, de pareja, de nivel económico, o cualquier otro cambio: la práctica no se detiene en el verano, ni cuando el yogui está enfermo, ni cuando se jubila, ni durante el proceso de la muerte. Porque la práctica es la vida, la muerte y el estado intermedio, momento a momento.
Los ingredientes de la práctica
La práctica tiene ingredientes que iremos viendo durante el año. Aquí menciono algunos:
• La claridad en la aspiración y el esfuerzo gozoso.
• La ética fundante.
• La claridad y el foco meditativo.
• La meditación que discierne.
• La regulación emocional.
• La práctica física de asanas y de respiración.
• La generosidad y la solidaridad, que devienen del desarrollo de un corazón bondadoso y compasivo.
En este sutra, Patanjali nos dice que para establecer una base firme debemos practicar con perseverancia, por un largo período de tiempo, sin cortes, de manera estable y correctamente. No es mencionado en este sutra, pero estos niveles —bhumis— son los escalones en los que nos vamos estableciendo en el camino a la liberación.
Cualidades mentales estables vs. habilidades físicas
El Dalai Lama dice:
“Los estados y habilidades físicas no son estables.”
Se refiere a que, una vez que dejás de entrenar una habilidad física, la perdés, y si querés recuperarla tenés que hacer un gran esfuerzo. Y continúa:
“Cuando desarrollás cualidades mentales y estas se hacen estables y firmes, no necesitás poner ningún esfuerzo para tener esa experiencia.”
Se refiere a que una vez que las cualidades mentales —como la compasión, la paciencia, la atención y demás— están desarrolladas y establecidas, no las perdés y no requieren más esfuerzo.
El Dalai Lama explica cómo es el proceso de la cesación de emociones negativas, o nirvana:
“Hay diferentes grados en la cesación de emociones negativas, y el grado final es nirvana. La paz de nirvana es cuando la mente es liberada de todas las emociones negativas; esto ya no es una cesación temporaria, sino definitiva. Las emociones negativas ya no regresarán al continuum mental de aquel que alcanzó nirvana. Esta es la liberación de samsara.”
Con la práctica diaria, “las emociones negativas pueden ser aniquiladas, y más aún: las impresiones mentales que ellas dejan también. Y así es como se logra la Budeidad.”
Vamos viendo, entonces, que la liberación de samsara aparece aquí como un proceso gradual, que requiere una práctica constante, sin brechas, bien hecha y durante un largo tiempo.
¿Cuándo empezar?
Cada uno de los días y noches de nuestras preciosas vidas es el momento perfecto para la práctica.
Empezamos con una práctica modesta, algo que sea real para nosotros en esta etapa de nuestra vida. Alan Wallace dice que nos aseguremos de empezar con una práctica balanceada, y lo compara con tener una comida balanceada: empezamos con algo modesto. No será comida gourmet de un súper yogui aún, pero podés comerla y procesarla bien en este momento. La idea es que empieces con una práctica en la que no te sientas derrotada, sino algo que puedas hacer y con lo que te sientas bien, al mismo tiempo que generás esfuerzo gozoso y lográs perseverancia.
Elementos de la práctica diaria
Un elemento de la práctica diaria es la meditación. En vez de proponerte comenzar meditando una o más horas por día, podés proponerte varias pequeñas sesiones cortas: tres minutos acá, quince minutos allá, seis minutos más tarde, etc.
Otro elemento es la vida ética, que es fundacional en la práctica del yogui —sin ética no hay yoga—. Podés proponerte que, de a poco, la ética vaya permeando todas las áreas de tu vida. Esto se logra con otro ingrediente de la práctica: tener una visión amplia, a largo plazo.
Las acciones éticas construyen un camino puro, el cual nos lleva al encuentro con la verdadera naturaleza de nuestro ser. Si el despertar es la visión amplia que tenés, entonces la vida ética deja de ser una opción y se torna en tu camino.
Como las acciones de cuerpo, habla y mente son muchísimas por día, para no abrumarnos, primero es clave tener una visión clara sobre lo que queremos construir. Queremos caminar un camino puro, un camino de despertar. Con esa visión en mente, vivimos una vida llena de pequeños momentos y pequeñas decisiones. Vivimos y decidimos de manera que construya y no destruya, de manera no violenta.
Padmasambhava dijo:
“A pesar de que mi visión es tan amplia como el espacio, mi conducta es tan precisa como las partículas individuales de la harina.”
La práctica como fuente de inspiración
Así caminamos nuestro camino paso a paso, ya sea que haga calor o frío, haya riqueza o no, sintamos placer o no, recibamos elogios o no, tengamos fama o no. Alan Wallace dice:
“Cuando la práctica diaria es sólida, se convierte en inspiración y en fuente de confianza para vos mismo, porque confiás en tu propia práctica. Tu propia práctica te inspira. No estás simplemente inspirado por un maestro que viene y se va, o por un gran yogui —ese tipo de inspiración es pasajera—. La inspiración que resulta de tu práctica es algo que viene y se queda, se establece.”
Aprovechemos este verano para afirmar nuestra práctica, comenzando con el repaso de las pautas éticas, mientras mantenemos la visión clara de lo que queremos construir y hacemos sesiones cortas de meditación durante el día.
Yamas — Los compromisos del Yoga Sutra
• No dañar, lastimar o destruir a otros.
• Decir la verdad.
• No robar.
• Mantener pureza sexual.
• No codicia.
Yamas — según el Hatha Yoga Pradipika
• Nunca lastimar algo con vida.
• Decir solo lo que es verdad.
• Nunca robar a otro.
• Pureza sexual.
• Kshama: capacidad de perdonar (abstenerse del enojo).
• Dhirtih: fortaleza, resiliencia, perseverancia (ser alguien con quien los demás puedan contar).
• Daya: compasión (amor).
• Arjava: humildad, no hipocresía (ser alguien en quien los demás puedan confiar).
• Mitahara: utilizar la comida y demás con moderación.
• Saucha: mantenerse limpio.
Las 10 no-virtudes — según Je Tsongkapa
Del Gran Libro de los Pasos del Camino (Lam-Rim Chen-Mo), escrito por Je Tsongkapa (1357-1419).
Cuerpo
1. No matar. Incluye el aborto de un feto humano y el suicidio, y estar de acuerdo con que otros lo hagan, como en el caso de una guerra.
2. No robar cualquier cosa de valor (en proporción a lo que mencionan los textos, sería cerca de un peso). Incluye robar el tiempo, la propiedad intelectual de los demás, negocios sucios, no pagar los impuestos, no pagar las cuentas o tardar en pagarlas, pagar poco a los empleados.
3. No tener conducta sexual incorrecta. Incluye: el adulterio, engañar a la persona con la que estás comprometida, abuso sexual, acoso sexual, tener relaciones sexuales con alumnos y/o pacientes una vez establecida la relación profesional, y otras conductas sexuales específicas secundarias.
Palabra
4. No mentir, o dar a otro una impresión equivocada sobre lo que viste, escuchaste o sabés. Incluye también no ocultarlo cuando esto podría dañar a otro.
5. No criticar, no hablar para dividir.
6. No hablar con palabras duras. Incluye sarcasmo, ironía, malas palabras.
7. No hablar en vano. Incluye chismosear sobre otros, quejarse, recitar oraciones mientras se piensa en otra cosa, y decir que vas a hacer cosas que después no realizás.
Pensamiento
8. No ponerse triste con el éxito de los demás.
9. No ponerse contento con el fracaso de los demás.
10. Visión incorrecta del mundo: básicamente, no creer que lo que hacés con tu cuerpo, habla y pensamientos es importante; y no creer en vidas pasadas y futuras, ya que esa idea puede llevarte a cometer las anteriores. Esta última es la base de todas las demás.
Las consecuencias de las diez no-virtudes
• Por matar: tu vida es corta y te enfermás fácilmente.
• Por robar: no tenés suficiente para vivir, y lo poco que tenés es propiedad común con otros.
• Por conducta sexual incorrecta: las personas que te rodean son inconsistentes —no son confiables—, y tenés mucha competencia para tu pareja.
• Por mentir: nadie cree lo que decís, incluso cuando decís la verdad; y otros te engañan.
• Por hablar para dividir: perdés amigos fácilmente, la gente a tu alrededor está siempre peleando y tiene un carácter desagradable.
• Por decir palabras duras: escuchás sonidos molestos y, cuando otros te hablan, te da la sensación de que quieren pelearte.
• Por hablar en vano: nadie respeta lo que decís, nadie cree que lo que decís tiene valor, y estás afligido por baja autoestima.
• Por codiciar (ponerte triste cuando otros tienen algo que vos querés): tu personalidad está dominada por el deseo y nunca estás satisfecho con lo que tenés.
• Por mala voluntad (ponerte contento cuando a otros les va mal): tu personalidad está dominada por el odio; cuando buscás ayuda, no la encontrás; y estás siempre lastimando a otros, o siempre siendo lastimado por otros.
• Por visión incorrecta: tu personalidad está dominada por la estupidez, y te convertís en una persona que sostiene visiones que perpetúan la rueda del sufrimiento.
Carola Terreni



